Sidi, Pérez-Reverte

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¿Una historia sobre liderazgo o una historia de aventuras? Sidi combina ambas cosas. Un caballero desterrado que debe bandearse entre moros y cristianos que pueden ser tanto aliados como enemigos. Servir como mercenarios para garantizar el sustento de la horda.

Arturo Pérez-Reverte nos presenta su Cid. Aunque toma la figura del legendario Rodrigo Díaz de Vivar (siglo XI), de quien se refiere el famoso Cantar del Mío Cid, la obra nos habla a nosotros hombres del siglo XXI. Nos demuestra lo complicado del liderazgo. La coherencia que debe tener el líder, consiente de que la vida de su gente depende de sus acciones. El temple de carácter forjado entre batallas y decisiones no siempre fáciles.  La importancia de la paciencia y la estrategia incluso en las situaciones más dificiles y los entornos más hostiles. También recuerda que hace falta astucia para resolver aquellos problemas que se presentan como verdaderos acertijos.

Lo mejor es que, ahora que abundan los libros y cursos sobre liderazgo y/o management con tanto enfoque en la empatía, Sidi nos recuerda que el líder se hace en el campo de batalla y que el liderazgo se gana. Así como se gana con sudor, lágrimas y tal vez sangre también se debe cultivar para que crezca y consolide.

Aunque la historia este ambientada hace diez siglos atrás en Ruy Díaz de Sidi no corre cristianismo por sus venas así se persigne y rece el Pater Noster. Tampoco pretende ser una recreación histórica y es algo que advierte el autor al inicio, indicando que libertades se tomó para su obra.

La obra es una gran aventura con sabor a Alejandro Dumas, de quien Pérez-Reverte es admirador.

Libros físicos y electrónicos

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En varías webs he visto comparaciones entre los formatos físicos y digitales de los libros refiriéndose a ellos como competencia. En lo personal creo que convivirán durante bastante tiempo, por las siguientes razones: La primera, se debe a la sencilla razón de que cualquiera puede agarrar un libro de su biblioteca y regalarlo o heredarlo, cosa imposible (por ahora) en los libros electrónicos sin violar los derechos de autor. En algún lugar leí que la tendencia será heredar las cuentas. Los libros pueden ser ojeados (divino placer) y personalizados con un EX LIBRIS por ejemplo. Otro punto a favor de los libros es que no son tan atractivos para los ladrones. La ventaja de los lectores electrónicos como el Kindle es que puedes llevar una biblioteca completa en muy poco espacio pero no puedes comparar varios libros a la vez pero eso si, puedes descargar todos tus subrayados y apuntes de tus lecturas directo a la PC cuando lo requieras.

Un problema de los formatos digitales y en este caso no me refiero a los lectores electrónicos en donde suele permitirse el subrayado de hasta cierto porcentaje del libro, es que dificulta el hábito de la lectura y comprensión del texto. El lector puede copiar párrafos enteros con fines de estudio o trabajo sin verse obligado a leer y entender lo que copia. De ahí que abunde la información pero no el conocimiento que se genera de su estudio.

Los libros electrónicos seguirán evolucionando. Es de esperar que veamos las versiones a color una vez que se superen todas las dificultades técnicas para su comercialización (E Ink crea una pantalla de tinta electrónica a color para libros electrónicos) que sin duda los harán mucho más atractivos.

Libros con arte

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Una ventaja que tienen los libros físicos sobre los dispositivos electrónicos, es el arte que podemos encontrar en una edición. Hace unos días me topé con una bonita edición de Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne. Es cierto que no se debe juzgar el libro por su portada pero, no sé si para ustedes, los libros decorados inspiran a la lectura como el arte religioso de una iglesia inspira a la oración. Creo que es una buena práctica hacerse de ediciones decoradas si tenemos niños en casa, a fin crear ese ambiente de misterio ante los nuevos mundos que descubrirán entre las páginas. El arte de decorar los libros llegó a tener su cumbre en ediciones como el Libro de Kells (que inspira una película animada al puro estilo de los manuscritos monásticos celtas El Secreto del Libro de Kells ) y en ciertos ámbitos todavía se cultiva este arte. Por ejemplo en 2010 se elaboró el Codex Pauli un libro editado al estilo de los antiguos códices monásticos a razón del bimilenario aniversario del natalicio de san Pablo. En nuestro caso no me refiero a esas ediciones exclusivas de coleccionistas, bibliotecas y museos. Me refiero a esas ediciones que pueden ser accesibles para el hombre de a pie, pero que cuidan sus formas y tienen arte en su edición. Es una forma de enseñar de que, en nuestro hacer, no solo es importante la eficacia y eficiencia. Un libro puede ser eficaz en transmitir una historia, idea, etc y muy eficiente en su edición: sin errores, a costos competitivos, distribución rápida y ultra rápida en caso de los formatos digitales. Pero les falta arte, esa firma personal que puede quedar en la memoria del niño o joven. Lo que nos recuerda que somos humanos es el arte.