Tom Sawyer y Huck Finn – Mark Twain

Leer las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn es ir de aventuras por el Misisipi con un par llenos de ocurrencias y ansias de libertad.

Hay grandes escritores que están unidos irremediablemente a sus personajes. Así hablar de Conan Doyle es hablar de Sherlock Holmes, el personaje de Julio Verne es el Capitán Nemo y Tom Sawyer es el del ocurrente Mark Twain.

Tom Sawyer no está solo ya que lo acompaña su gran amigo y cómplice Huckleberry Finn. Sus aventuras son narradas en los libros que llevan sus nombres. Aunque el orden es Las Aventuras de Tom Sawyer y luego Las Aventuras de Huckleberry Finn puede leerse al segundo de primero sin problemas.

Tom y Huck viven su infancia en busca de aventuras. En lo personal, Tom Sawyer es magistral pero Huckleberry me parece colosal. Huck no solo sacará carcajadas al lector sino que nos llevará con él a un viaje, que más allá de la travesía en el majestuoso Misisipi, es un viaje de crecimiento del mismo Huck.

La mejor lectura de estas obras es la primera, tal vez por ser más inocente es la más auténtica. Las aventuras de este par están llenas de picardías y ocurrencias infantiles que suelen contrastar con el desencanto de los adultos. Twain también nos da una mordaz sátira social.

Son libros ideales para jóvenes pero harán las delicias de quienes todavía no han sido tocados por la ponzoña del desencanto de vivir.

Sidi, Pérez-Reverte

knight-930817_1280

¿Una historia sobre liderazgo o una historia de aventuras? Sidi combina ambas cosas. Un caballero desterrado que debe bandearse entre moros y cristianos que pueden ser tanto aliados como enemigos. Servir como mercenarios para garantizar el sustento de la horda.

Arturo Pérez-Reverte nos presenta su Cid. Aunque toma la figura del legendario Rodrigo Díaz de Vivar (siglo XI), de quien se refiere el famoso Cantar del Mío Cid, la obra nos habla a nosotros hombres del siglo XXI. Nos demuestra lo complicado del liderazgo. La coherencia que debe tener el líder, consiente de que la vida de su gente depende de sus acciones. El temple de carácter forjado entre batallas y decisiones no siempre fáciles.  La importancia de la paciencia y la estrategia incluso en las situaciones más dificiles y los entornos más hostiles. También recuerda que hace falta astucia para resolver aquellos problemas que se presentan como verdaderos acertijos.

Lo mejor es que, ahora que abundan los libros y cursos sobre liderazgo y/o management con tanto enfoque en la empatía, Sidi nos recuerda que el líder se hace en el campo de batalla y que el liderazgo se gana. Así como se gana con sudor, lágrimas y tal vez sangre también se debe cultivar para que crezca y consolide.

Aunque la historia este ambientada hace diez siglos atrás en Ruy Díaz de Sidi no corre cristianismo por sus venas así se persigne y rece el Pater Noster. Tampoco pretende ser una recreación histórica y es algo que advierte el autor al inicio, indicando que libertades se tomó para su obra.

La obra es una gran aventura con sabor a Alejandro Dumas, de quien Pérez-Reverte es admirador.